lunes, 19 de enero de 2015

Todo y nada

A través de este medio, de esta especie de diario virtual, siempre intente contar a cada persona que se tomaba el tiempo de abrir la pagina, quien era, las cosas que me pasaban, lo que me molestaba y otros diversos temas. Si me tomara el tiempo necesario para volver a leer cada uno de las palabras que escribí... agarraría cada uno de los blogs y les contaría el final totalmente inesperado que tuvieron. Algunos malos. Algunos buenos. Algunos siguen igual y otros han cambiado completamente. 
Se que siempre he intentado ser totalmente real al escribir y esta vez no es la excepción. Nunca busque que mis blogs sean leídos, solamente quise poder expresarme como mejor se. Escribiendo. Esta vez, solamente quiero resumir el disparate de sensaciones que hay dentro de mi, a través de un año cargado, de decepciones, de vacíos. También, obviamente, con sus alegrías y buenos momentos, pero los buenos momentos me los guardo para mi. Hoy, todo aquello que me esta perturbando en el centro de mi pecho es lo que quiero contarles. 

Mis historias siempre tienen una raíz, un porque, un disgusto particular a veces y esos disgustos... son dirigidos a alguien en particular casi siempre. Hoy. Ahora. También hay un disgusto, conmigo, con otros, con el tiempo, no lo se. Un poco de todo. 
Sinceramente no se ni por donde quiero empezar. Capas con mis vacíos. 
Todos alguna vez hemos sentido que nos faltaba algo... ese vacío que te acrecentaba un dolor en el pecho inaguantable, asfixiante casi. Yo lo siento, los motivos están. No lo puedo solucionar. Aunque de esto no pueda contar mucho, intentare explicar solamente que siento. Con respecto a esto, a veces me pregunto si yo elegí sentirlo. Si realmente no tenia opción. Hoy se que no la tengo y que no puedo volver el tiempo atrás para remediar la situación. El consejo de algunas personas fue tapar ese vacío con otra cosa. Pero hay vacíos que no se llenan fácilmente. Aprendí a vivir con muchos de ellos. Uno mas, no es la diferencia. 
Con estos vacíos, siguieron las decepciones. Esperadas, debo admitir. Después de tanto tiempo sin llevarme alguna, volví a entender que las personas no cambian y que casi siempre, se olvidan de donde vienen y quienes estuvieron. Eso para mi, es imperdonable. Olvidar a quien alguna vez te ayudo, es imperdonable. Pero también soy terriblemente consciente que no todo el mundo recuerda quien nos tendió una mano alguna vez. Pero también se que soy una terrible ilusa y siempre pienso que los amigos son para siempre y que conocer a alguien nuevo puede generar una gran gran amistad. Pero no. No me ha pasado y por mis tontas ilusiones siempre termino con un sabor amargo en la boca. Uno de mis peores errores es creer en el "para siempre" cuando una tras otra desilusión me cayo encima. Y todavía un poquito de luz se enciende dentro mio cuando me empiezo a encariñar con alguien y pienso en un para siempre inexistente, en un para siempre que casi siempre es mentira. 
Una nueva experiencia esta en mi puerta esperándome. Un nuevo mundo con nuevos conocimientos, con nueva gente, con nuevos proyectos y miles de intentos por intentar. Sinceramente estoy asustada, pero también estoy llena de ansias. Se que en esto estoy absolutamente sola y que pase lo que pase lo tendré que enfrentar con la cabeza en alto y un chaleco de balas. Pero ahí estaré. Yo se que puedo hacerlo. Es algo que voy a hacer el resto de mi vida y lo tendré que enfrentar año tras año hasta llegar a la meta, llegar al final. Lo haré por mi. Por mi futuro. Solo por mi. 


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